Un jardín orgánico, sencillo y para toda la familia

Banner image

Date

2023-2024

Location

Madrid (España)

Type

Residential

Trees

15

Area

2.000 m²

Status

Construido

El diseño de este jardín parte de una reflexión sobre la relación entre forma y el espacio. Inspirado en la sensibilidad escultórica de Barbara Hepworth, el proyecto entiende el jardín como una composición de curvas suaves donde masa y vacío construyen la experiencia del lugar. Las formas del jardín se adaptan a la arquitectura existente, prolongando sus líneas y generando una secuencia de espacios que combinan una dimensión plástica y artística con un uso cotidiano intenso.

UN JARDÍN FUNCIONAL PARA TODA LA FAMILIA

Más allá de su dimensión formal y de su relación con la arquitectura, el jardín se concibe ante todo como un espacio pensado para ser vivido. El proyecto responde a las necesidades de una familia con niños, donde el uso cotidiano del exterior forma parte esencial de la vida doméstica. La parcela se organiza a partir de una serie de espacios complementarios que permiten diferentes formas de habitar el jardín. La piscina se convierte en uno de los principales lugares de encuentro, acompañada por una zona de estar semicircular con hoguera central que permite prolongar el uso del espacio durante las tardes y noches. 

El jardín incorpora además un pequeño huerto doméstico, que introduce una dimensión productiva y educativa en el paisaje, así como una zona de juegos infantil integrada de forma natural en el conjunto. Cerca de esta área se sitúa también la zona de barbacoa, pensada como un lugar informal para reuniones familiares y encuentros con amigos. Estos espacios se distribuyen de manera que convivan con las áreas más abiertas de pradera, permitiendo tanto el juego como el descanso. 

Uno de los elementos clave del proyecto es el sistema de caminos que recorre perimetralmente la parcela. Estos recorridos conectan las distintas áreas del jardín y generan un circuito continuo que permite a los niños correr, jugar o desplazarse en bicicleta, convirtiendo el jardín en un espacio dinámico y activo. Al mismo tiempo, estos caminos facilitan el paseo cotidiano y permiten recorrer el jardín de manera tranquila. El diseño también ha tenido en cuenta la presencia de los perros de la familia, generando espacios amplios y accesibles, con recorridos claros y superficies resistentes que facilitan su uso y mantenimiento. 

SOBRE BARBARA HEPWORTH

Barbara Hepworth (1903–1975) fue una de las escultoras más influyentes del siglo XX y una figura clave del modernismo británico. Su obra se caracteriza por la exploración de formas orgánicas, suaves y continuas, inspiradas tanto en el paisaje como en la relación entre materia, espacio y vacío. A diferencia de una escultura tradicional basada en volúmenes cerrados, Hepworth trabajaba la forma como un equilibrio entre masa y espacio, generando piezas donde la curva, la perforación y la tensión entre interior y exterior construyen una experiencia espacial. 

Gran parte de su trabajo se desarrolló en diálogo con el paisaje. Sus esculturas pretendían formar parte del entorno, dialogando con la luz, el horizonte y la naturaleza. En muchas de sus piezas, la forma se entiende como un gesto continuo que guía la mirada y el movimiento del cuerpo alrededor de la obra. 

 

Foto de la autora

 

Esta manera de entender la forma ha sido una referencia conceptual en el diseño de este jardín. Al igual que en las esculturas de Hepworth, el proyecto se construye mediante curvas suaves que generan espacios y recorridos sin recurrir a geometrías rígidas. Las masas vegetales, los caminos de grava y el césped se organizan como elementos plásticos que dialogan con la arquitectura existente, prolongando sus líneas y adaptándose a sus formas. 

Más que un jardín compuesto por piezas aisladas, el proyecto funciona como una composición continua donde las curvas estructuran el espacio y generan diferentes ámbitos. El árbol existente actúa como una pieza escultórica central alrededor de la cual se organiza el paisaje, mientras que las formas del terreno y de la vegetación crean una secuencia de espacios pensados para el uso cotidiano de la familia. De este modo, el jardín no se limita a acompañar la arquitectura, sino que la prolonga y la interpreta, construyendo un paisaje doméstico donde forma, espacio y uso se integran en una composición sencilla y coherente.