Diseñar un jardín pequeño

T
Kg
g
CO2

Fecha

2015

Ubicación

Madrid (España)

Tipo

Urban

Árboles

6

Superficie

100 m²

Estado

Construido

Diseñar un jardín pequeño es un ejercicio de simplificación y selección cuidadosa de elementos. La elección de plantas, pavimentos y mobiliario debe ser cuidadosamente planificada y ejecutada, lo que da lugar a un espacio estéticamente coherente. En muchos casos el diseño de un jardín pequeño supone para los paisajistas un desafío. El arquitecto y teórico japonés Kengo Kuma argumenta que un espacio reducido fomenta la intimidad y la interacción con la naturaleza. 

Este proyecto aborda el diseño de un jardín de escala reducida, organizado en tres sectores claramente diferenciados. La pieza central actúa como espacio distribuidor, articulando el recorrido y conectando las distintas zonas estanciales que permiten usos diversos dentro de una superficie contenida. 

Trabajar en espacios pequeños exige una precisión especial. La proporción, la escala y la percepción adquieren una relevancia mayor que en jardines extensos. Aquí, el objetivo fue generar una atmósfera acogedora y protegida, donde el usuario perciba intimidad sin sensación de confinamiento. Para ello, se reforzaron las verticales mediante elementos diseñados específicamente para el proyecto, como la celosía, que aporta ritmo, profundidad y control visual. 

El diseño se concibió de manera integral. Iluminación, mobiliario, decoración, plantaciones y materiales fueron proyectados simultáneamente, garantizando una coherencia total entre todos los elementos. Las luminarias, diseñadas por nuestro estudio, no solo resuelven aspectos funcionales, sino que contribuyen a construir la atmósfera nocturna del jardín, ampliando su uso y su percepción espacial.

plano del diseño.jpg

SOBRE KENGO KUMA

Kengo Kuma es uno de los arquitectos japoneses más influyentes de nuestro tiempo. Nacido en 1954, ha construido una obra que se aleja de la monumentalidad rígida y apuesta por una arquitectura ligera, casi etérea, profundamente conectada con la naturaleza y con la tradición constructiva japonesa. 

Su trabajo se caracteriza por el uso delicado de materiales como la madera, la piedra y el bambú, reinterpretados con tecnología contemporánea. En lugar de imponer edificios rotundos, Kuma busca disolver la arquitectura en el paisaje, fragmentarla, hacerla permeable a la luz, al aire y a la experiencia sensorial. 

Más que crear objetos icónicos, su arquitectura construye atmósferas: espacios que respiran, que filtran la luz y que dialogan con el entorno. Su obra nos recuerda que la verdadera modernidad no siempre es estridente, sino que puede ser silenciosa, precisa y profundamente humana.